lunes, 15 de febrero de 2010

CHISTE DEL CAMELLO

Una monja y un sacerdote cruzaban el desierto del Sahara montados en un camello.
Al tercer día una tormenta de arena los atrapó y se vieron obligados a buscar un refugio para guarecerse de ella.

Cuando acabó la tormenta ambos religiosos se percataron que el camello estaba muerto. Entonces el sacerdote dice a la monja:

-Hermana esto se ve muy mal, difícilmente sobreviviremos dos días aquí y el campamento más cercano se encuentra a una semana de camino.

Así que ahora que sabemos que no sobreviviremos, quiero pedirle un favor.

-¿Cuál?

-Nunca he visto los senos de una mujer. ¿Podría ver los suyos?

La monja, un poco sorprendida, le responde:

En las circunstancias en que nos encontramos, no veo ningún problema.
Y mostró sus senos al cura. Este, entonces, le dijo:

-Hermana, ¿le importa si los toco?

La monja no puso ninguna objeción y se los dejó tocar.

Después de unos minutos, con una picarona sonrisa, le dice al cura:

-Padre, ¿puedo pedirle yo ahora un favor?

-!Claro!.

Nunca he visto el pene de un hombre. ¿Me dejaría ver el suyo?.

Pues... en las circunstancias en que nos encontramos, no veo el posible daño, madre.
Y entonces se lo mostró.

¿Lo puedo tocar?, pregunta la monja.€

Pues...tócalo!!

Después de varios minutos de tener la atención de la monja, el padre ya "armado" no puede contenerse y acercándose a ella, le dice al oído:

-Hermana...¿Sabía que si lo inserto en el lugar correcto, puedo crear vida?

¿De verdad?

!!Por supuesto!!.

Que bien Padre. !!Metáselo al camello y vamonos de aquí!!!!!.

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